Les pedimos a todos nuestros clientes que al momento de enviar una comunicación electrónica (email) no incluyan información confidencial tal como números de seguro social, números de cuenta o fechas de nacimiento. Los sistemas de correo electrónico (email) no contienen las medidas de seguridad necesarias para codificar la información. Potencialmente todo correo electrónico puede ser leído por individuos no autorizados.
Para más información visite la página de la Comisión Federal de Comercio. También puede solicitar materiales educativos sobre el robo de identidad escribiendo a:
Consumer Response Center
Federal Trade Commission
600 Pennsylvania Ave. NW, H-130
Washington, DC 20580
Las formas más comunes que usan los ladrones de identidad son:
1) Buscar en basureros
2) Skimming
3) Phishing
4) Cambiando su dirección
5) Robo ‘tradicional'
Proteja su cuenta de Banca por Internet:
Usted tiene la responsabilidad de proteger su contraseña y la información de su cuenta. Puede utilizar estos métodos:
Proteja su cuenta:
- Evite hacer uso del servicio de banca en línea a través de sistemas inalámbricos gratuitos que no están protegidos, tales como los que ofrecen los Cafés de Internet y las áreas públicas, y hágalo únicamente desde computadoras en su casa.
- Jamás le revele su contraseña a nadie.
- Proteja tanto sus contraseñas como las preguntas de seguridad en línea. No las anote ni comparta con nadie más.
- Si un banco le solicita que provea información en línea en relación con su cuenta o detalles personales, no lo haga bajo ninguna circunstancia. No debe conservar información personal en una computadora pública ni en mensajes electrónicos.
Elimine el papel y aumente la seguridad
Una manera sumamente fácil de proteger su información personal es limitar la cantidad de papeles que tengan su información personal impresa. Se sabe que los delincuentes obtienen estos documentos robando la correspondencia de su buzón o inclusive sacándolos de la basura que usted bota.
Estas son algunas de las formas en que puede eliminar los papeles y aumentar su seguridad:
- Reduzca la cantidad de correspondencia que recibe con información personal.
- Triture documentos financieros que no necesite, inmediatamente antes de botarlos.
- Descontinúe el envío de estados de cuenta por correo. Conéctese al servicio de Banca por Internet, acceda a la sección de “Statements” en el menú a mano izquierda y cambie la forma como recibe sus estados de cuenta.
Contraseña infalible
Periódicamente, cambie su contraseña para el servicio de banca en línea. Además, evite usar contraseñas fáciles de adivinar, tales como nombres, fechas de cumpleaños, nombres de hijos o del cónyuge y números telefónicos. Trate de usar una contraseña alfanumérica, es decir, que combine letras y números.
Siempre verifique la fecha en que se conectó por última vez (“last login”)
El servicio de Banca por Internet de Oriental en Línea tiene un recuadro con el título “last login”, que indica la última vez que usted entró al portal. Si observa irregularidades (por ejemplo, hace dos días que no se conectaba, pero el portal dice que usted entró hoy por la mañana), notifique enseguida a su banco y cambie su contraseña inmediatamente.
Para salir del portal de banca en línea, desconéctese siempre correctamente haciendo “log out”. Luego, cierre el navegador para cerciorarse de terminar su sesión protegida. Nunca salga del servicio de banca en línea únicamente cerrando el navegador.
Mantenga su sistema al día
Verifique regularmente si existen actualizaciones de seguridad para el sistema operativo de su computadora. La mayoría de las actualizaciones de seguridad tienen el propósito de reducir los riesgos para su computadora, ya sean aquellos relacionados con los datos o de otra índole. Asegúrese de que su sistema operativo y su navegador tengan instalados los parches de seguridad más recientes. Además, siempre instale los mismos exclusivamente de portales cibernéticos confiables.
Instale un cortafuego (“firewall”) personal para impedir que piratas informáticos o “hackers” logren acceso a su computadora, particularmente si se conecta al Internet mediante un módem de cable TV o DSL.
Tipos de fraude en línea:
“Phishing”
“Phishing” (o la pesca de información) implica usar una forma de correspondencia electrónica no solicitada para lograr acceso a información bancaria en línea de otras personas. Además de estar dirigido a clientes del servicio de banca en línea, este tipo de correo electrónico podría tener en la mirilla portales de subastas en línea u otros servicios de pago en línea. Por lo general, la correspondencia electrónica que busca pescar información le pide al cliente de banca en línea que haga uso de un enlace para poder actualizar los datos personales de una cuenta bancaria. Si se presiona sobre el enlace, la víctima descargará un programa que captura los datos de acceso a su cuenta bancaria en línea y los envía a un tercero. Los detalles personales también los pueden obtener timadores que se hacen pasar por banqueros, con portales cibernéticos similares a los del banco donde la persona tiene su cuenta. Le piden a la víctima que suministre al banco toda la información personal y de su cuenta, con el pretexto de actualizar su base de datos. Entonces, utilizan su número y contraseña para efectuar transacciones en nombre suyo, sin que la persona lo sepa.
“Spam”
“Spam” es lo que se conoce como correo basura o correspondencia no solicitada que se envía a su cuenta de correo electrónico. Dichos mensajes podrían tratar de persuadirle para comprar un producto o servicio o visitar un portal donde puede hacer compras, o podrían intentar embaucarle para que divulgue datos sobre su cuenta bancaria o tarjeta de crédito.
“Spyware”
Por lo general, se considera que los programas espía (“spyware”), tales como el “Caballo de Troya”, son programas que se instalan secretamente en una computadora, apropiándose de cosas dentro de la misma sin el consentimiento o conocimiento del usuario. Los programas espía pueden apropiarse de información personal y comercial, ancho de banda o capacidad de procesamiento y furtivamente pasárselas a otra persona.
El ardid del “Caballo de Troya” ocurre cuando se planta un programa malicioso (“malware”) en la computadora de un consumidor sin el conocimiento de éste. A menudo, los troyanos vienen en enlaces o en forma de anejos que provienen de remitentes desconocidos. Luego de instalado, el programa detecta cuando la persona accede a portales de banca en línea y registra tanto el nombre del usuario como la contraseña para transmitirlos al delincuente. Con frecuencia, las personas que usan computadoras públicas en locales como los cafés de Internet son vulnerables a troyanos del tipo “malware” o “spyware”.